Han
cortado la higuera que me vio crecer,
La vida sigue, sin ella creció en una ayer.
Trepaba
su tronco de niña,
Como si supieras escalar.
Pero ella me echaba sin
más.
He visto las astillas de su forzudo tronco,
Los
sentimientos de mi infancia también.
He visto
cuantos años tenía,
Cada círculo enorme, era un año ,una vida.
Ella,
contemplo grandes conversaciones,
Conversaciones
con mi querido calvo.
Ese
calvo, tan querido por mí.
Ese
calvo, en el que perdura su espiritud
En cada brisa de viento,
En cada sonido bueno,
En cada
susurro de agua cayendo.
En cada
estación de año
En mí
querida rambla,
¿Él está?
María Ángeles Romero
María Ángeles Romero
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