domingo, 11 de mayo de 2014

Limos y arcillas.



Que es escribir, si no el placer de crear mil historias diferentes.



Sola con mi soledad, con mis pensamientos, puros e impuros. Recorro este camino de piedras, descalza, para sentirme más cerca de la naturaleza.
A lo lejos, se escucha un continuo chapoteo de agua cayendo, recorriendo este  bello valle de colores.
 Comienzo a desnudarme para sentirme libre de ataduras, estas  que hacen que mi vida esté limitada por ideologías y pensamientos ilógicos.
Luego, siento como me miras desde lejos, pero cierras los ojos para no dañar tus pupilas con el reflejo de mi piel blanquecina.
Ignoras que te amé, y veneras al diablo del amor que hace de ti un hombre inseguro.
Pues cuando veo que te giras y me das la espalda, entristezco, comienzo a caminar en otro sendero donde tu aroma, solo es un triste recuerdo.

Seguiré mi camino de piedras afiladas, de cantos rodados, de limos y arcillas acariciando mis pies. Para encontrar nuevos vallen nuevos aromas, y nuevas metas por alcanzar.



María Ángeles Romero 

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