lunes, 10 de marzo de 2014

No existe


Destruida entre el pesar de mi desgracia, el cual, se refleja en mis continuos cambios de estado. Recomiendo entre pasos por este camino,
 que nunca os enamoréis del recorrido, que  nunca creáis en sino,
 y nunca améis demasiado a un  amor clandestino.
Que entre un campo de rosas sin flor ando yo descalza, para así obviar mi dolor.
Olvidando y evitando pensamientos indeseados, vivo en una continua felicidad.
¿Estoy feliz o estoy triste?
Ahora eso que más da.
Y si entre ese condado de rosales encontrara yo un prado. Dormiría admirando La Luna desde la cima de un llano.
Amaría al amor no imposible que allí encontrara sentado.

Pero el amor no se encuentra, ni  en llanos, ni en prados, ni en montañas. Ni en  ningún sitio, porque este no existe. 

María Ángeles Romero

No hay comentarios:

Publicar un comentario